Todo el almacenamiento del catálogo: discos sólidos NVMe PCIe y SATA III, discos mecánicos y memorias microSD.
La regla práctica es sencilla. Para que un computador deje de sentirse lento, lo que manda es el disco sólido: un NVMe en la ranura M.2 si la tarjeta madre lo admite, o un SATA III de 2.5 pulgadas si no. Para guardar mucho a bajo costo — copias, archivo, respaldo — el disco mecánico sigue teniendo sentido.
Para videovigilancia el criterio es otro. Un grabador escribe las 24 horas, todos los días, y ahí se necesita un disco pensado para grabación continua, no un disco de computador de escritorio. Es la causa más común de fallas en sistemas de cámaras.











